dijous, 22 de maig del 2008

Margaritas Doradas.

MARGARITAS DORADAS.




Llevo dos horas sumergida en el libro de Historia Antigua sin entender del todo los líos políticos del Imperio Romano. Mis pensamientos hace ya un buen rato que han abandonado Roma y ahora se pierden mas allá de la ventana de mi habitación, mientras escucho como música de fondo el radio casete de mi abuela que a pesar de ser mas viejo que yo aún lo es suficientemente enérgico como para hacer que el Canto a la libertad inunde la casa con toda su fuerza.
Es media tarde y debería de seguir estudiando, pero el sol de finales de abril me invita a aparcar los libros, coger la bicicleta y dar un paseo por los montes que rodean mi pueblo. Sin pensarlo dos veces me despido de mi abuela, que sigue escuchando música mientras cose, y salgo corriendo escaleras abajo sin que la pobre mujer tenga tiempo de preguntar a dónde voy. Me lanzo sobre la bici y empiezo a pedalear calle arriba. Atravieso la nueva urbanización hasta coger un estrecho camino de tierra que se adentra en el bosque. Sigo pedaleando sin parar, como si fuera el mismísimo Marco Pantani, hasta llegar a la cima de Puigsec. Dejo mi bicicleta apoyada junto a esta gran cruz de piedra que recuerda desgracias de otros tiempos y aprovechó para disfrutar de unas vistas privilegiadas sobre las casas que a estas alturas de la primavera empiezan desperezarse después de un largo invierno y exhiben su mejor cara gracias al verde de los numerosos campos de trigo que hay a su alrededor. A los pocos minutos ya estoy otra vez encima de la bicicleta para seguir camino hacia el Monte de los Iberos, uno de los parajes mas bellos de la Sierra de las Guillerías adonde me gusta subir a menudo para pasar un rato sentada entre los restos del Pueblo Ibérico e imaginar cómo debía de ser la vida cotidiana de nuestros antepasados. Una vez más, llego al poblado fatigada por la dureza de la última cuesta, con ganas de descansar bajo la sombra del viejo roble, en el que de niña me había subido infinidad de veces.
Mientras trato de recuperarme del esfuerzo me llaman la atención dos extrañas margaritas de pétalos dorados de un tamaño similar al de estas setas venenosas que salen en otoño. En mis múltiples subidas al Monte de los Iberos jamás me había percatado de la existencia de este peculiar vegetal y no es precisamente que dos flores doradas pasen desapercibidas entre la vegetación que por esta época del año inunda el bosque. La curiosidad me lleva a recoger una de las flores y examinarla detenidamente para llegar a la conclusión de que estoy ante una especie totalmente desconocida para mí. Después de observarla por todos lados me decido a tirar de sus pétalos que para mi sorpresa desprenden una fragancia extremadamente dulce, tan dulce que me hace perderle la cara a la realidad adentrándome en un sueño de suavidades comparable a la fragancia de mi margarita hasta que un gran trueno hace que despierte apoyada en los despojos de un árbol que parece moribundo.
Me levanto sobresaltada y observo con estupor el extraño paisaje que hay a mi alrededor. Guardo la margarita dorada, que aún sigue entre mis manos en el bolsillo, y la guardo aunque sé que la singularidad de lo que tengo a mi alrededor supera con creces a una “simple” margarita con pétalos llamativos. Ante mis ojos se encuentra una gran extensión de arena en la que sobresalen algunas lometas pedregosas que dibujan un paisaje parecido al de Los Monegros, solo que aquí no parece haber ninguna viña ni ningún agricultor dispuesto orientar a los forasteros despistados que lo necesiten ni tampoco esta mi padre para contarme las curiosidades de su tierra. En medio de tal cantidad de piedra y arena solo parecen sobrevivir unos matorrales idénticos a la famosa hierva de camello que trae de cabeza a los participantes del Rally Dakar. Hace un calor sofocante y el cielo está totalmente cubierto amenazando tormenta aunque el paisaje que tengo delante me dice que lleva mucho tiempo sin probar la lluvia. Mientras mi cabeza empieza a llenarse de interrogantes, ¿dónde estoy? ¿Cómo he llegado hasta aquí?, vuelve a sobresaltarme otro trueno. Con este panorama más me vale hacer frente al temblor de mis piernas e intentar buscar un refugio donde protegerme de la tormenta que se avecina. Doy otro vistazo a mi alrededor y me doy cuenta de que no hay ni rastro de mi bicicleta así que no me queda otra que empezar a andar en busca de algún cobijo, sin entender qué es lo que me ha pasado y qué demonios estoy haciendo en medio de un paisaje tan agreste. Sigo andando un buen rato entre arena y matorrales hasta llegar al pie de una lometa coronada por una gran mole de piedra.
Con las pocas fuerzas que me quedan decido subir a lo más alto de la pequeña montaña con la esperanza de divisar algún refugio que me proteja de un cielo malhumorado que no acaba de decidirse a descargar toda su furia. Desde la cima de la lometa se observa con más claridad la dureza de un desierto que no parece tener fin. En medio de tanta arena y tanta piedra me sorprende ver las ruinas de un poblado que se alza justo bajo la lometa en la que estoy situada. Mi cabeza empieza a funcionar a toda velocidad, me asaltan las dudas, la estructura del poblado me resulta familiar pero no puede ser, éste no puede ser mi pueblo. La idea de que estos puedan ser los restos del pueblo en el que me he criado me horroriza, me doy la vuelta con lágrimas en los ojos y me doy de narices de narices con el bloque de piedra que he visto desde la falda de la montaña antes de empezar a subir. Trato de recuperar la calma para observar detenidamente lo que parece una gran cruz cubierta parcialmente de arena y desgastada por la acción del viento. La imagen del monumento en forma de cruz que se alza en la cima de Puigsec y me vienen a la cabeza de repente dos curas fallecidos durante la Guerra Civil como un mazazo: ésta puede ser la prueba definitiva de que este montículo pelado es lo único que queda de la montaña de Puigsec y estas cuatro piedras amontonadas que hay debajo son los restos de mi pueblo. Vuelvo a sentarme al pie de la cruz sin poder hacer nada para reprimir las lágrimas que caen sobre esta tierra extremadamente seca.
No consigo entender qué es lo que le ha pasado a mi mundo pero tengo clarísimo que esta maldita margarita dorada que aún tengo en el bolsillo ha tenido algo que ver. Sin poder dejar de llorar rescato la flor del bolsillo y termino de deshojarla descargando así toda mi rabia. La dulce fragancia que desprenden su pétalos vuelve a sorprenderme y me sumerge en un sueño extremadamente profundo del que me rescata el sonido de un motor.
Despierto apoyada en el tronco de un roble que me protege con su sombra del sol del atardecer. Mientras observo asombrada cómo el Monte de los Iberos vuelve a estar repleto de vegetación, el rum rum que me ha despertado se hace mas próximo hasta que veo aparecer por el camino de tierra que sube del pueblo un todo terreno azul que conduce mi padre. El coche se detiene frete al plafón informativo que hay nada mas llegar al Poblado Ibérico. Mi padre desciende con cara de pocos amigos y viene directo hacia mí. Recoge silenciosamente la bicicleta que sigue tumbada a mi lado, la introduce en el maletero y me hace subir al coche.
Me acomodo en el asiento del copiloto y retomamos el camino de vuelva a casa. Después de unos minutos de silencio, justo al pasar por delante de la cruz de piedra que corona el monte de Puigsec, el enfado de mi padre estalla y empieza a echarme una bronca de las que hacen historia por pasarme toda la tarde con la dichosa bicicleta sin dar señales de vida. Mi padre me cuenta a gritos que mi madre y mi abuela han pasado mucha angustia al no saber nada de mi paradero durante toda la tarde. Al llegar del trabajo y ver que estaba anocheciendo y yo seguía sin regresar a casa, se ha decidido a subir al Poblado Ibérico deseando encontrarme allí matando el tiempo como tantas otras veces . A pesar del temporal que cae sobre mí y el que caerá cuando lleguemos a casa, en mi rostro se dibuja una amplia sonrisa al ver que los montes de les Guillerias y mi pueblo vuelven a estar tan vivos y verdes como de costumbre. Entre las vibraciones de los baches que hay en el camino de tierra de regreso al pueblo, mi padre sigue con su sermón pero yo, lejos de escucharle, no puedo dejar de pensar en lo que he vivido esta tarde, mientras sigo observando a esta pequeña margarita de pétalos blancos que guardo en la mano.

divendres, 9 de maig del 2008

L' Esquerda.

El jaciment de l'Esquerda es troba en una península de 12 Ha ., que aprofita un dels primers meandres tallats amb espadats sobre el Ter quan aquest s'endinsa a les Guilleries. Aquest fet li dóna una situació estratègica i de control sobre la Plana de Vic, i sobre la principal via de comunicació cap a la costa gironina. Segurament això explica les contínues ocupacions humanes del lloc des de la prehistòria fins a l'Edat Mitjana.

Les estratigrafies realitzades ran de muralla dónen una datació dels segles VIII-VII aC, segons les ceràmiques trobades, totes fetes a mà, brunyides i amb decoració acanalada. A finals del s.V aC, inicis del segle IV aC el poblat es fortifica i s'organitza: a l'únic lloc accessible del meandre, es construeix una potent muralla de pedra seca travessada per un carrer longitudinal, amb unes recambres internes o armora , que en conjunt mesura sis metres d'amplada. A la part exterior s'hi recolzen dues torres massisses, una de quadrada, l'altra rectangular, que flanquegen el carrer, protegint la porta d'accés al poblat.

A la fi del segle III aC, la muralla queda destruïda, així com també part de les habitacions i del carrer. Al període ibèric recent (s. II-I aC), l'Esquerda es reconstrueix: l'hàbitat es situa en un nivell més alt, i es construeix la muralla externa -actualment visible- que serà refeta i utilitzada pel poblat medieval. Els nivells d'ocupació d'aquest darrer poblat ibèric foren molt deteriorats -en els sectors excavats fins ara- pels posteriors treballs de conreu dels terrenys que ocupa el jaciment.

A partir del segle I aC l'Esquerda s'abandona. No s'hi documenta cap assentament romà, i fins a inicis de l'època medieval no tornarem a tenir vestigis d'ocupació en aquesta àrea.

dissabte, 19 d’abril del 2008

Un Franco 14 Pesetas.

Un Franco 14 Pesetas.

España 1960. Dos amigos, Martín y Marcos, deciden marcharse a Suiza en busca de trabajo. Dejan a sus familias en España y emprenden un viaje hacia una nueva vida en la Europa del progreso y las libertades. Allí descubrirán una mentalidad muy diferente, a la que deberán adaptarse trabajando como mecánicos en una fábrica y viviendo en un pequeño pueblo industrial. Con la llegada de Pilar, la mujer de Martín, con su hijo Pablo, y de Mª Carmen, la novia de Marcos, se les termina la vida de hombres solteros que llevaban en un país con tanta libertad. El trabajo sigue siendo el día a día de Martín y Pilar, mientras el pequeño Pablo comienza a ir al colegio y a integrarse. Con la muerte del padre de Martín, se plantean que lo que habían ido a buscar ya lo han conseguido y es hora de regresar. Para su sorpresa, será más difícil la vuelta que la ida.

PD : Otra gran película versión española que jamás me voy a cansar de ver. Os la recomiendo.

Un peto molt fort ;)

divendres, 11 d’abril del 2008

El Casol de Puigcastallet



L’entorn del jaciment:


El jaciment ibèric del Casol de Puigcastallet està situat a 709 metres d’altitud en un turó a la banda meridional del municipi de Folgueroles, entre aquesta població i la de Sant Julià de Vilatorta. Les seves coordenades són: Lg: 2 06’00’’ ; i Lt: 41 55’ 40’’. S’hi accedeix per la carretera comarcal de Folgueroles a Vilanova de Sau. A l’alçada del poble , un camí a la dreta condueix al mas d’en Coll i al mas l’Arumí, que flanquegen el turó al cim del qual s’emplaça la fortalesa, un pany de muralla de 65 metres de llargada que separa els espadats a nord i a sud.El turó que ocupa el jaciment és un dels primers enlairaments considerables que limiten pel llevant la plana de Vic de les Guilleries. Geològicament, està format a la base per les margues eocèniques que configuren el sòcol de la Plana, i el cim, per les arenisques gluconítiques de la formació de Folgueroles.La fortalesa es troba, doncs, entre dues àrees diferenciades: pel cantó de ponent s’obren les terres fèrtils de la plana de Vic, actualment gairebé totes en conreu. L’altre tros del territori, incloent-hi el cim del turó on s’implanta el jaciment, és boscós, amb una vegetació mediterrània de muntanya mitjana composta per una barreja de roure martinenc i alzinar típic. La presència de pi roig, actualment molt abundant, cal considerar-la al·lògena, d’aportació possiblement atròpica.


La fortalesa:
El conjunt arquitectònic del Casol de Puigcastellet està format per un gran pany de muralla de 64.9 m de llarg i 2.5 d’amplada, amb una torre central a la cara sud-est, i amb 10 àmbits que s’obren a la cara nord-oest. Davant dels àmbits 1, 2 i part del 3 s’ha documentat l’existència d’un pati empedrat.Es tracta del tipus defensiu anomenat "de barrera". Les estructures de disposició lineal, amb una orientació nord-est / sud-oest, impedeixen el pas pel turó. Els braços que s’estenen als extrems dels murs laterals del llenç principal de muralla i que, segurament, arribarien arran de cinglera, a banda i banda del turó, aprofiten el relleu del promontori tancant l’accés a la fortalesa i impedeixen el pas cap a la plana. La superfície aproximada que ocupen les estructures és de 595.16 m2.
El conjunt està construït a base de grans lloses del país; el tipus de pedra és calcària, i són planes, primes, força regulars i col·locades totalment en sec. Utilitza blocs semiescairats i treballats per la cara vista, s’ajusten força bé ajudats per pedres petites i mitjanes a les juntures. Tenen la forma rectangular, essent molt irregulars en les seves mesures, i formen filades de disposició més o menys horitzontal molt desiguals. Alguns angles es reforcen amb lloses verticals a la manera de falca. Les estructures s’assenten directament sobre la roca natural, i en certs punts aquesta es retalla per tal d’encaixar-hi la filada de base.


La torre:
A la cara sud-est tenim una torre o contrafort de planta rectangular atalussada per la part davantera, de 12.2 metres de llargària, i 6.3 metres d’amplària sense cap obertura lateral, la superfície de la qual està coberta per l’enderroc de les mateixes parets. Es tracta d’una torre massissa, tal com sembla indicar-ho la inclinació en talús, i es construí adossada a la muralla. El tipus de parament és semblant al de la muralla, però hi destaca la utilització de blocs més grans que a les altres construccions. Són especialment escollits els blocs dels angles, ben escairats i ajustats.
No tenim evidències arqueològiques respecte a l’accés a la torre. Hipotèticament, i seguint la tradició prou documentada en altres recintes fortificats, és probable la utilització d’estructures voladisses de fusta.L’estat de conservació de la torre és bo, i en resta una alçària màxima de 2.70 metres i mínima de 2.58.


Els àmbits:
A la banda nord-oest de la muralla s’obren deu habitacions construïdes contemporàniament a la muralla, tal com ho mostren els encaixos entre les parets mitgeres i el pany de la fortificació. Aquests àmbits són de planta rectangular amb unes mides que oscil·len entre els 4,5 i els 6 metres d’amplada, i els 3,5 i 4,5 de llargada. El mur de fons de tots els àmbits correspon al mateix llenç murari. L’estat de conservació d’aquestes parets varia a cada habitació, amb una alçària que oscil·la entre els 0,75 i els 0,90 metres.
El Casol de Puigcastellet és un exemple d’arquitectura militar ibèrica de caràcter autòcton sobre la qual les influències mediterrànies han exercit un pes poc important pel que fa a aspectes tècnics i constructius. Apareix com a hereva de la prehistòria, i cal remuntar-nos a les tècniques i les construccions de l’edat del bronze final (segles X ,IX aC), conegudes a d’altres indrets del principat per retrobar aquesta tradició indígena en el tractament de la pedra.
La fortificació del Casol de Puigcastellet no és un fenomen aïllat en el marc de l’Ausetània, sinó que són ben conegudes arqueològicament altres fortaleses semblants. L’Oppidum del turó del Montgròs ( el Brull) és la fortificació amb la qual el Casol manté uns paral·lelismes més clars. De manera semblant actua la fortalesa de l’oppidum de l’Esquerda (Masies de Roda de Ter), però aquesta presenta més evidències d’hàbitat i d’urbanisme, que li dónen una funció diferent dintre del territori ausetà.
La conquesta romana posa fi a aquestes pautes d’assentament i fortificació. Durant el període de l’ibèric tardà gairebé no es construeixen noves defenses, i se’n produeix el progressiu abandonament. Aquestes estructures defensives enlairades han quedat obsoletes dins del nou patró de vida que la romanització imposarà a les diferents comunitats ibèriques.

dijous, 3 d’abril del 2008

El Corsario de Levante.


El Corsarios de Levante.


«Durante casi dos años serví con el capitán Alatriste en las galeras de Nápoles. Por eso hablaré ahora de escaramuzas, corsarios, abordajes, matanzas y saqueos. Así conocerán vuestras mercedes el modo en que el nombre de mi patria era respetado, temido y odiado también en los mares de Levante. Contaré que el diablo no tiene color, ni nación, ni bandera; y cómo, para crear el infierno en el mar o en la tierra, no eran menester más que un español y el filo de una espada. En eso, como en casi todo, mejor nos habría ido haciendo lo que otros, más atentos a la prosperidad que a la reputación, abriéndonos al mundo que habíamos descubierto y ensanchado, en vez de enrocarnos en las sotanas de los confesores reales, los privilegios de sangre, la poca afición al trabajo, la cruz y la espada, mientras se nos pudrían la inteligencia, la patria y el alma. Pero nadie nos permitió elegir. Al menos, para pasmo de la Historia, supimos cobrárselo caro al mundo, acuchillándolo hasta que no quedamos uno en pie. Dirán vuestras mercedes que ése es magro consuelo, y tienen razón. Pero nos limitábamos a hacer nuestro oficio sin entender de gobiernos, filosofías ni teologías. Pardiez. Éramos soldados.»


ESPAÑA, CIERRA ESPAÑA !!!!! ;)


PD:Sin duda este es uno de estos libros que te engancha des de la primera pagina ya que con estas líneas tienes la posibilidad de empaparte de historia a trabes de las vivencias de unos personajes que no tienen desperdicio. Gracias a nobleza de Alatriste, el espíritu de lucha de Coopons y la valentía de Iñigo una se siente mas próxima a un periodo histórico en que a la todo poderosa España ya se le empezaba a poner el sol.

Un abrazo ;)

dissabte, 29 de març del 2008

The Queen : Una gran pel·lícula.

THE QUEEN.


The Queen es una pel·lícula dirigida per Stephen Frears que narra la reacció de la societat anglesa durant els dies posteriors a la mort de Diana de Gales, ex esposa del Príncep Carles d’ Anglaterra.
L’ 1 de Setembre del 1997 el mon es desperta amb la mort de la Princesa Diana a causa d’ una accident de tràfic. La noticia causa una gran commoció dins la societat britànica i poques hores desprès de donar-se a conèixer les portes del palau de Bukinhgham s’ omplen de flors i de mostres d’ afecta cap a un personatge que els darrers anys de la seva vida havia agafat molta força dins de la premsa del cor que la presentava com una princesa humana i solidaria sempre disposada a estar el costat dels mes necessitats. Mentre el poble britànic plora la mort de Diana, la família real sembla viure el marge del dol col·lectiu i es refugia dins els murs del castell escocès de Balmoral. El seu es un mon de tradicions i protocols on no hi ha gaires forats per exterioritzar les emocions i menys en públic. Aquesta visió del mont tradicionalista que te la monarquia anglesa en un principi xoca de ple amb un primer ministre jove i modernitzador que viu les hores posteriors a la mort de diana pendent dels mitjans de comunicació i dels seus assessors que intenten trobar la manera de pescar en aquest riu de emocions que durant la setmana desprès de la mort de Diana sembla haver-se convertit la societat anglesa.
The Queen fa un complet anàlisis de la societat anglesa sense passar per alt la premsa que juga un paper molt important en les hores posteriors a la mort d’ un personatge que la premsa del cor havia creat fent de Diana una princesa de masses que la seva mateixa popularitat va acabar per destruir. La premsa anglesa juga un paper molt important a l’ hora de convertir la mort de la princesa en un fenomen de dol col·lectiu capaç fins hi tot de doblegar a la reina que no te altre solució que oblidar-se de protocols i mostrar el seu dol amb públic presionada per la opinió publica que la mateixa premsa britànica havia creat.Durant el transcurs de la pel·lícula podem apreciar l’ evolució de personatges com el d’ una reina que el principi de la pel·lícula s’ ens presenta amb un retrat al mes pur estil absolutista però al final malgrat la seva tossudesa es veu obligada a cedir debanat al pressió de la premsa que l’ ataca amb duresa per ser incapaç de mostrar el seu dol amb públic fins al punt d’ arribar a qüestionar la continuïtat de la monarquia anglesa. L’ actitud de la reina queda reflectida en un cérvol de la finca del Balmoral que també es veu obligat a deixar de banda la seva majestuositat i ha de tirar pel dret per intentar sobreviure encara que finalment el pobre cérvol no te tanta sort com la reina i acaba caient en mans dels casadors que amenacen en acabar amb la seva espècie. El film ens mostra una família real anglesa mes preocupada per caçar el cérvol de Balmoral que no pas per donar suport a un poble desconsolat per la mort de Diana. El director ens presenta la família real tirant d’ una ironia molt fina que en cap moment cau en la ridiculizaccio limitant-se a mostrar la força que la premsa pot arribar a tenir a l’ hora de crear un clima de fervor popular tant fort que fins hi tot es capaç de passar per sobre dels protocols d’ una monarquia tant tancada com la d’ Anglaterra.

Un peto molt fort !!!

Salut

dijous, 20 de març del 2008

Les Caramelles del Roser ( Sant Julia de Vilatorta)

Són tot un espectacle les Caramelles del Roser a Sant Julià de Vilatorta, i veure la seva comitiva en temps de Pasqua, en temps de Caramelles.
Les Caramelles del Roser, tenen una vida documentada de més de 400 anys i han sabut preservar i potenciar totes i cadascuna de les característiques que les fan úniques a casa nostra.
A Sant Julià de Vilatorta ( el meu poble) al matí, i de bon matí de la diada de Pasqua Florida, surt la Comitiva de Caramellaires del Roser que amb aire pausat i solemne va recorrent els carrers i places del poble tot cantant els Goigs del Roser.
Composen la Comitiva dues fileres de Caramellaires, vestit amb la Capa Negra, el Barret de Copalta Negre i el Llaç de color vermell. Cadascú porta el Bordó amb una plaqueta amb l'estampa de la Mare de Déu del Roser al davant, i el text dels Goigs al darrere.La Bandera del Roser encapçala la Comitiva, seguida pels músics abillats amb Capa Llarga de color morat, Barret de Copalta del mateix color, i Llaç blau marí.
Al seguici també hi trobem els infants, amb vestit de festa, portant bastons tornejats amb un gran pom de flors al cim i cintes de colors.
Tanquen la comitiva tres Cistellaires amb Vestits de Vellut, Faixa i Barretina. La seva feina és anar trucant a totes les portes i recollir les donacions dels vilatans. Un dels Cistellaires porta la típica Cistella de Caramelles, ben guarnida, dalt d'una Perxa, amb corda i corriola per tal d'arribar a balcons i finestres.


VARIANT DELS GOIGS DE LA MARE DE DÉU DEL ROSER TAL COM ES CANTEN, ACTULAMENT, A SANT JULIÀ DE VILATORTA.



Vostres Goigs amb granplaer
cantarem, Verge Maria;
puix la vostra Senyoria
és la Verge del Roser.
No fou de menor estima
el goig de l'Esperit Sant,
quan vingué de l'alta cina
en vostre Col·legi Sant.
Déu plantà dins Vos, Senyora,
el Roser molt excel·lent,
quan us féu mereixedora
de concebre'l purament.
Vostra vida ja acabada,
el major del gois senti's
quan a Déu sou presentada
triomfant al Paradís.
Del sant ventre produïda
la planta del roser verd
fou del Angels cicuïda
i servida amb gran concert.
Puix mostreu vostre poder fent miracles cada dia;
preserveu, Verge Maria,
els confrares del Roser.
Quan esl Reis devots sentiren
del Roser la gran olor,
amb l'estrella ensems partiren
per adorar el Senyor.
Manà vostra Senyoria
als Frares Predicador,
que de vostra Confraria
fosin instituïdors.
Gran delit us presentava
vostre Fill ressuscitat
amb cinc roses que portava
en les mans, peus i costat.
Supliquem Rosa agraciada
què voleu Mercè de Déu
dignament intitulada
Verge i Mare del Roser.
Reparada la gran erra
d'Adam, per mort cruel,
trasplantat fou de la terra
el Roser dalt en el cel.



Un any mes aquesta tradicional canço tornara a sonar amb tota la seva força pels carrers de Sant Julià pq el dia de pascua no seria el mateix sensa els senyors de la capa y el barret.