dijous, 16 d’octubre del 2008

Sant Julià recuperarà la memòria històrica del poble.


Sant Julià de Vilatorta treballa per recuperar la memòria històrica del municip.


Des de la regidoria de Cultura de Sant Julià de Vilatorta s’ha engegat un projecte per a la recuperació de la memòria històrica de Sant Julià de Vilatorta i Vilalleons. L’objectiu de la iniciativa és el de poder recollir tota la informació possible de l’evolució del poble des de principis del segle passat (o abans si és possible), tant en la seva vessant social com laboral, industrial i econòmica, els costums i les tradicions (els encara vius com les caramelles i els que puguin haver desaparegut) i, lògicament, el temps de la guerra civil i la postguerra.
El projecte el portarà a terme la Comissió per a la Recerca de la Memòria Històrica de Sant Julià de Vilatorta i Vilalleons. Aquesta comissió està liderada pel regidor Oriol Tafanell i compta amb un equip de treball de voluntaris del municipi format per Santi Riera, Francesc Orenes, el regidor Joan Carles Rodríguez Casadevall, Cristina Suñen, Montserrat Vila i Èrica Gilabert.

Per poder tirar el projecte endavant, el grup de treball ha identificat les persones que, sigui per la seva edat, sigui per la seva vinculació al poble o a un dels dos nuclis (Sant Julià i Vilalleons), o sigui per les dues circumstàncies descrites, poden aportar els coneixements, històries, llegendes, vivències, etc., les quals no volen que s’acabin perdent.

També és interessant des del punt de vista cultural i lingüístic poder assegurar que no es perden paraules, refranys, noms d’estris i tantes altres coses que la modernitat fa que es vagin perdent, segons opinen els impulsors. Addicionalment, també és necessari poder disposar de material gràfic (fotografies, pel•lícules, cartes, documents, etc.) que ajudin a poder fer un treball valorat per tots els veïns del poble i que tothom se n’hagi pogut sentir part implicada, sigui directament o indirecta.

Per aquest motiu, des de la Comissió per a la Recerca de la Memòria Històrica de Sant Julià de Vilatorta i Vilalleons, animen a tothom qui tingui qualsevol tipus de material gràfic a participar en aquest projecte i el porti a les oficines de l’Ajuntament en hores d’oficina (de dilluns a divendres de 10 a 14 hores i dimarts i dijous de 17 a 20 hores). El material serà fotocopiat o escanejat d’immediat i retornat al seu propietari tot seguit; és a dir, que no caldrà deixar cap document original dipositat a l’Ajuntament.

dimarts, 16 de setembre del 2008

Cucaracha, el Robin Hood dels Monegros !!!

El Cucaracha

Mariano Gavín Suñén, apodado El Cucaracha (Alcubierre, 1838 - Lanaja, 28 de febrero de 1875) fue el bandolero aragonés más famoso. Actuó en los Monegros durante la segunda mitad del siglo XIX.
Hijo de Manuel Nicolas Gavín Ariño y de Ignacia Suñén. A la muerte de Ignacia, el padre se volverá a casar con Joaquina Campo, con la que tendría un hijo, llamado Mariano Gavín Campo. Creció en Alcubierre, en los Monegros, zona extremadamente árida y que en el siglo XIX era muy pobre. Se casó el 26 de marzo de 1861 con Jobita Amador.
Es realmente poco lo que se sabe con certeza de este personaje. Para algunos es el Robin Hood aragonés, que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, para otros no era más que un asaltacaminos y extorsionador. Al igual que otros bandoleros de la época, se dedicaba al asalto, robo, extorsión y secuestro. Su fama la consiguió por escapar durante muchos años a la persecución de la Guardia Civil, llegándose a acuñar la expresión “ser más vivo que Cucaracha”.
Murió en una emboscada que realizó la Guardia Civil el 28 de febrero de 1875 cerca de Lanaja. Los guardias lo rodearon en un paridera y dispararon hasta acabar con él y su banda. Murieron además del Cucaracha, el Cerrudo, el Herrero de Osso, el Molinero de Belver y el Guarnicionero de Alcolea (Antonio Lampériz, José Berna, Melchor Colomer y José Solanilla). En el bolsillo del Cucaracha encontraron una carta pidiendo al rey el indulto. El cuerpo fue llevado a Lanaja dónde fue expuesto para público escarmiento.

La leyenda.

Existen varias leyendas en torno al personaje, en las que se ejemplifica su ayuda a los pobres.
En La Puebla cuentan que el Cucaracha mató las dos viejas y flacas mulas del tío Ramulla y luego le dio dinero para que comprara otras. Más tarde volvió a comprobar que las había comprado, se dirigió al tratante de mulas y le robo el dinero que el tío Ramulla había pagado por las mulas.
Otra de Castejón cuenta que al preguntarle a un niño si llevaba dinero, éste le contestó que la madre sólo le daba tres pesetas porque el Cucaracha se las robaría si llevaba más. El Cucaracha le dio dinero y le respondió: Dile a la puta de tu madre que Cucaracha no roba a los pobres.
Su muerte también está envuelta en leyendas que dicen que el farmacéutico lo envenenó o que secuaces de la Guardia Civil añadieron algo al vino de la banda y que fue eso lo que permitió que lo emboscaran.

Salut i ronda ;)

dijous, 22 de maig del 2008

Margaritas Doradas.

MARGARITAS DORADAS.




Llevo dos horas sumergida en el libro de Historia Antigua sin entender del todo los líos políticos del Imperio Romano. Mis pensamientos hace ya un buen rato que han abandonado Roma y ahora se pierden mas allá de la ventana de mi habitación, mientras escucho como música de fondo el radio casete de mi abuela que a pesar de ser mas viejo que yo aún lo es suficientemente enérgico como para hacer que el Canto a la libertad inunde la casa con toda su fuerza.
Es media tarde y debería de seguir estudiando, pero el sol de finales de abril me invita a aparcar los libros, coger la bicicleta y dar un paseo por los montes que rodean mi pueblo. Sin pensarlo dos veces me despido de mi abuela, que sigue escuchando música mientras cose, y salgo corriendo escaleras abajo sin que la pobre mujer tenga tiempo de preguntar a dónde voy. Me lanzo sobre la bici y empiezo a pedalear calle arriba. Atravieso la nueva urbanización hasta coger un estrecho camino de tierra que se adentra en el bosque. Sigo pedaleando sin parar, como si fuera el mismísimo Marco Pantani, hasta llegar a la cima de Puigsec. Dejo mi bicicleta apoyada junto a esta gran cruz de piedra que recuerda desgracias de otros tiempos y aprovechó para disfrutar de unas vistas privilegiadas sobre las casas que a estas alturas de la primavera empiezan desperezarse después de un largo invierno y exhiben su mejor cara gracias al verde de los numerosos campos de trigo que hay a su alrededor. A los pocos minutos ya estoy otra vez encima de la bicicleta para seguir camino hacia el Monte de los Iberos, uno de los parajes mas bellos de la Sierra de las Guillerías adonde me gusta subir a menudo para pasar un rato sentada entre los restos del Pueblo Ibérico e imaginar cómo debía de ser la vida cotidiana de nuestros antepasados. Una vez más, llego al poblado fatigada por la dureza de la última cuesta, con ganas de descansar bajo la sombra del viejo roble, en el que de niña me había subido infinidad de veces.
Mientras trato de recuperarme del esfuerzo me llaman la atención dos extrañas margaritas de pétalos dorados de un tamaño similar al de estas setas venenosas que salen en otoño. En mis múltiples subidas al Monte de los Iberos jamás me había percatado de la existencia de este peculiar vegetal y no es precisamente que dos flores doradas pasen desapercibidas entre la vegetación que por esta época del año inunda el bosque. La curiosidad me lleva a recoger una de las flores y examinarla detenidamente para llegar a la conclusión de que estoy ante una especie totalmente desconocida para mí. Después de observarla por todos lados me decido a tirar de sus pétalos que para mi sorpresa desprenden una fragancia extremadamente dulce, tan dulce que me hace perderle la cara a la realidad adentrándome en un sueño de suavidades comparable a la fragancia de mi margarita hasta que un gran trueno hace que despierte apoyada en los despojos de un árbol que parece moribundo.
Me levanto sobresaltada y observo con estupor el extraño paisaje que hay a mi alrededor. Guardo la margarita dorada, que aún sigue entre mis manos en el bolsillo, y la guardo aunque sé que la singularidad de lo que tengo a mi alrededor supera con creces a una “simple” margarita con pétalos llamativos. Ante mis ojos se encuentra una gran extensión de arena en la que sobresalen algunas lometas pedregosas que dibujan un paisaje parecido al de Los Monegros, solo que aquí no parece haber ninguna viña ni ningún agricultor dispuesto orientar a los forasteros despistados que lo necesiten ni tampoco esta mi padre para contarme las curiosidades de su tierra. En medio de tal cantidad de piedra y arena solo parecen sobrevivir unos matorrales idénticos a la famosa hierva de camello que trae de cabeza a los participantes del Rally Dakar. Hace un calor sofocante y el cielo está totalmente cubierto amenazando tormenta aunque el paisaje que tengo delante me dice que lleva mucho tiempo sin probar la lluvia. Mientras mi cabeza empieza a llenarse de interrogantes, ¿dónde estoy? ¿Cómo he llegado hasta aquí?, vuelve a sobresaltarme otro trueno. Con este panorama más me vale hacer frente al temblor de mis piernas e intentar buscar un refugio donde protegerme de la tormenta que se avecina. Doy otro vistazo a mi alrededor y me doy cuenta de que no hay ni rastro de mi bicicleta así que no me queda otra que empezar a andar en busca de algún cobijo, sin entender qué es lo que me ha pasado y qué demonios estoy haciendo en medio de un paisaje tan agreste. Sigo andando un buen rato entre arena y matorrales hasta llegar al pie de una lometa coronada por una gran mole de piedra.
Con las pocas fuerzas que me quedan decido subir a lo más alto de la pequeña montaña con la esperanza de divisar algún refugio que me proteja de un cielo malhumorado que no acaba de decidirse a descargar toda su furia. Desde la cima de la lometa se observa con más claridad la dureza de un desierto que no parece tener fin. En medio de tanta arena y tanta piedra me sorprende ver las ruinas de un poblado que se alza justo bajo la lometa en la que estoy situada. Mi cabeza empieza a funcionar a toda velocidad, me asaltan las dudas, la estructura del poblado me resulta familiar pero no puede ser, éste no puede ser mi pueblo. La idea de que estos puedan ser los restos del pueblo en el que me he criado me horroriza, me doy la vuelta con lágrimas en los ojos y me doy de narices de narices con el bloque de piedra que he visto desde la falda de la montaña antes de empezar a subir. Trato de recuperar la calma para observar detenidamente lo que parece una gran cruz cubierta parcialmente de arena y desgastada por la acción del viento. La imagen del monumento en forma de cruz que se alza en la cima de Puigsec y me vienen a la cabeza de repente dos curas fallecidos durante la Guerra Civil como un mazazo: ésta puede ser la prueba definitiva de que este montículo pelado es lo único que queda de la montaña de Puigsec y estas cuatro piedras amontonadas que hay debajo son los restos de mi pueblo. Vuelvo a sentarme al pie de la cruz sin poder hacer nada para reprimir las lágrimas que caen sobre esta tierra extremadamente seca.
No consigo entender qué es lo que le ha pasado a mi mundo pero tengo clarísimo que esta maldita margarita dorada que aún tengo en el bolsillo ha tenido algo que ver. Sin poder dejar de llorar rescato la flor del bolsillo y termino de deshojarla descargando así toda mi rabia. La dulce fragancia que desprenden su pétalos vuelve a sorprenderme y me sumerge en un sueño extremadamente profundo del que me rescata el sonido de un motor.
Despierto apoyada en el tronco de un roble que me protege con su sombra del sol del atardecer. Mientras observo asombrada cómo el Monte de los Iberos vuelve a estar repleto de vegetación, el rum rum que me ha despertado se hace mas próximo hasta que veo aparecer por el camino de tierra que sube del pueblo un todo terreno azul que conduce mi padre. El coche se detiene frete al plafón informativo que hay nada mas llegar al Poblado Ibérico. Mi padre desciende con cara de pocos amigos y viene directo hacia mí. Recoge silenciosamente la bicicleta que sigue tumbada a mi lado, la introduce en el maletero y me hace subir al coche.
Me acomodo en el asiento del copiloto y retomamos el camino de vuelva a casa. Después de unos minutos de silencio, justo al pasar por delante de la cruz de piedra que corona el monte de Puigsec, el enfado de mi padre estalla y empieza a echarme una bronca de las que hacen historia por pasarme toda la tarde con la dichosa bicicleta sin dar señales de vida. Mi padre me cuenta a gritos que mi madre y mi abuela han pasado mucha angustia al no saber nada de mi paradero durante toda la tarde. Al llegar del trabajo y ver que estaba anocheciendo y yo seguía sin regresar a casa, se ha decidido a subir al Poblado Ibérico deseando encontrarme allí matando el tiempo como tantas otras veces . A pesar del temporal que cae sobre mí y el que caerá cuando lleguemos a casa, en mi rostro se dibuja una amplia sonrisa al ver que los montes de les Guillerias y mi pueblo vuelven a estar tan vivos y verdes como de costumbre. Entre las vibraciones de los baches que hay en el camino de tierra de regreso al pueblo, mi padre sigue con su sermón pero yo, lejos de escucharle, no puedo dejar de pensar en lo que he vivido esta tarde, mientras sigo observando a esta pequeña margarita de pétalos blancos que guardo en la mano.

divendres, 9 de maig del 2008

L' Esquerda.

El jaciment de l'Esquerda es troba en una península de 12 Ha ., que aprofita un dels primers meandres tallats amb espadats sobre el Ter quan aquest s'endinsa a les Guilleries. Aquest fet li dóna una situació estratègica i de control sobre la Plana de Vic, i sobre la principal via de comunicació cap a la costa gironina. Segurament això explica les contínues ocupacions humanes del lloc des de la prehistòria fins a l'Edat Mitjana.

Les estratigrafies realitzades ran de muralla dónen una datació dels segles VIII-VII aC, segons les ceràmiques trobades, totes fetes a mà, brunyides i amb decoració acanalada. A finals del s.V aC, inicis del segle IV aC el poblat es fortifica i s'organitza: a l'únic lloc accessible del meandre, es construeix una potent muralla de pedra seca travessada per un carrer longitudinal, amb unes recambres internes o armora , que en conjunt mesura sis metres d'amplada. A la part exterior s'hi recolzen dues torres massisses, una de quadrada, l'altra rectangular, que flanquegen el carrer, protegint la porta d'accés al poblat.

A la fi del segle III aC, la muralla queda destruïda, així com també part de les habitacions i del carrer. Al període ibèric recent (s. II-I aC), l'Esquerda es reconstrueix: l'hàbitat es situa en un nivell més alt, i es construeix la muralla externa -actualment visible- que serà refeta i utilitzada pel poblat medieval. Els nivells d'ocupació d'aquest darrer poblat ibèric foren molt deteriorats -en els sectors excavats fins ara- pels posteriors treballs de conreu dels terrenys que ocupa el jaciment.

A partir del segle I aC l'Esquerda s'abandona. No s'hi documenta cap assentament romà, i fins a inicis de l'època medieval no tornarem a tenir vestigis d'ocupació en aquesta àrea.

dissabte, 19 d’abril del 2008

Un Franco 14 Pesetas.

Un Franco 14 Pesetas.

España 1960. Dos amigos, Martín y Marcos, deciden marcharse a Suiza en busca de trabajo. Dejan a sus familias en España y emprenden un viaje hacia una nueva vida en la Europa del progreso y las libertades. Allí descubrirán una mentalidad muy diferente, a la que deberán adaptarse trabajando como mecánicos en una fábrica y viviendo en un pequeño pueblo industrial. Con la llegada de Pilar, la mujer de Martín, con su hijo Pablo, y de Mª Carmen, la novia de Marcos, se les termina la vida de hombres solteros que llevaban en un país con tanta libertad. El trabajo sigue siendo el día a día de Martín y Pilar, mientras el pequeño Pablo comienza a ir al colegio y a integrarse. Con la muerte del padre de Martín, se plantean que lo que habían ido a buscar ya lo han conseguido y es hora de regresar. Para su sorpresa, será más difícil la vuelta que la ida.

PD : Otra gran película versión española que jamás me voy a cansar de ver. Os la recomiendo.

Un peto molt fort ;)

divendres, 11 d’abril del 2008

El Casol de Puigcastallet



L’entorn del jaciment:


El jaciment ibèric del Casol de Puigcastallet està situat a 709 metres d’altitud en un turó a la banda meridional del municipi de Folgueroles, entre aquesta població i la de Sant Julià de Vilatorta. Les seves coordenades són: Lg: 2 06’00’’ ; i Lt: 41 55’ 40’’. S’hi accedeix per la carretera comarcal de Folgueroles a Vilanova de Sau. A l’alçada del poble , un camí a la dreta condueix al mas d’en Coll i al mas l’Arumí, que flanquegen el turó al cim del qual s’emplaça la fortalesa, un pany de muralla de 65 metres de llargada que separa els espadats a nord i a sud.El turó que ocupa el jaciment és un dels primers enlairaments considerables que limiten pel llevant la plana de Vic de les Guilleries. Geològicament, està format a la base per les margues eocèniques que configuren el sòcol de la Plana, i el cim, per les arenisques gluconítiques de la formació de Folgueroles.La fortalesa es troba, doncs, entre dues àrees diferenciades: pel cantó de ponent s’obren les terres fèrtils de la plana de Vic, actualment gairebé totes en conreu. L’altre tros del territori, incloent-hi el cim del turó on s’implanta el jaciment, és boscós, amb una vegetació mediterrània de muntanya mitjana composta per una barreja de roure martinenc i alzinar típic. La presència de pi roig, actualment molt abundant, cal considerar-la al·lògena, d’aportació possiblement atròpica.


La fortalesa:
El conjunt arquitectònic del Casol de Puigcastellet està format per un gran pany de muralla de 64.9 m de llarg i 2.5 d’amplada, amb una torre central a la cara sud-est, i amb 10 àmbits que s’obren a la cara nord-oest. Davant dels àmbits 1, 2 i part del 3 s’ha documentat l’existència d’un pati empedrat.Es tracta del tipus defensiu anomenat "de barrera". Les estructures de disposició lineal, amb una orientació nord-est / sud-oest, impedeixen el pas pel turó. Els braços que s’estenen als extrems dels murs laterals del llenç principal de muralla i que, segurament, arribarien arran de cinglera, a banda i banda del turó, aprofiten el relleu del promontori tancant l’accés a la fortalesa i impedeixen el pas cap a la plana. La superfície aproximada que ocupen les estructures és de 595.16 m2.
El conjunt està construït a base de grans lloses del país; el tipus de pedra és calcària, i són planes, primes, força regulars i col·locades totalment en sec. Utilitza blocs semiescairats i treballats per la cara vista, s’ajusten força bé ajudats per pedres petites i mitjanes a les juntures. Tenen la forma rectangular, essent molt irregulars en les seves mesures, i formen filades de disposició més o menys horitzontal molt desiguals. Alguns angles es reforcen amb lloses verticals a la manera de falca. Les estructures s’assenten directament sobre la roca natural, i en certs punts aquesta es retalla per tal d’encaixar-hi la filada de base.


La torre:
A la cara sud-est tenim una torre o contrafort de planta rectangular atalussada per la part davantera, de 12.2 metres de llargària, i 6.3 metres d’amplària sense cap obertura lateral, la superfície de la qual està coberta per l’enderroc de les mateixes parets. Es tracta d’una torre massissa, tal com sembla indicar-ho la inclinació en talús, i es construí adossada a la muralla. El tipus de parament és semblant al de la muralla, però hi destaca la utilització de blocs més grans que a les altres construccions. Són especialment escollits els blocs dels angles, ben escairats i ajustats.
No tenim evidències arqueològiques respecte a l’accés a la torre. Hipotèticament, i seguint la tradició prou documentada en altres recintes fortificats, és probable la utilització d’estructures voladisses de fusta.L’estat de conservació de la torre és bo, i en resta una alçària màxima de 2.70 metres i mínima de 2.58.


Els àmbits:
A la banda nord-oest de la muralla s’obren deu habitacions construïdes contemporàniament a la muralla, tal com ho mostren els encaixos entre les parets mitgeres i el pany de la fortificació. Aquests àmbits són de planta rectangular amb unes mides que oscil·len entre els 4,5 i els 6 metres d’amplada, i els 3,5 i 4,5 de llargada. El mur de fons de tots els àmbits correspon al mateix llenç murari. L’estat de conservació d’aquestes parets varia a cada habitació, amb una alçària que oscil·la entre els 0,75 i els 0,90 metres.
El Casol de Puigcastellet és un exemple d’arquitectura militar ibèrica de caràcter autòcton sobre la qual les influències mediterrànies han exercit un pes poc important pel que fa a aspectes tècnics i constructius. Apareix com a hereva de la prehistòria, i cal remuntar-nos a les tècniques i les construccions de l’edat del bronze final (segles X ,IX aC), conegudes a d’altres indrets del principat per retrobar aquesta tradició indígena en el tractament de la pedra.
La fortificació del Casol de Puigcastellet no és un fenomen aïllat en el marc de l’Ausetània, sinó que són ben conegudes arqueològicament altres fortaleses semblants. L’Oppidum del turó del Montgròs ( el Brull) és la fortificació amb la qual el Casol manté uns paral·lelismes més clars. De manera semblant actua la fortalesa de l’oppidum de l’Esquerda (Masies de Roda de Ter), però aquesta presenta més evidències d’hàbitat i d’urbanisme, que li dónen una funció diferent dintre del territori ausetà.
La conquesta romana posa fi a aquestes pautes d’assentament i fortificació. Durant el període de l’ibèric tardà gairebé no es construeixen noves defenses, i se’n produeix el progressiu abandonament. Aquestes estructures defensives enlairades han quedat obsoletes dins del nou patró de vida que la romanització imposarà a les diferents comunitats ibèriques.

dijous, 3 d’abril del 2008

El Corsario de Levante.


El Corsarios de Levante.


«Durante casi dos años serví con el capitán Alatriste en las galeras de Nápoles. Por eso hablaré ahora de escaramuzas, corsarios, abordajes, matanzas y saqueos. Así conocerán vuestras mercedes el modo en que el nombre de mi patria era respetado, temido y odiado también en los mares de Levante. Contaré que el diablo no tiene color, ni nación, ni bandera; y cómo, para crear el infierno en el mar o en la tierra, no eran menester más que un español y el filo de una espada. En eso, como en casi todo, mejor nos habría ido haciendo lo que otros, más atentos a la prosperidad que a la reputación, abriéndonos al mundo que habíamos descubierto y ensanchado, en vez de enrocarnos en las sotanas de los confesores reales, los privilegios de sangre, la poca afición al trabajo, la cruz y la espada, mientras se nos pudrían la inteligencia, la patria y el alma. Pero nadie nos permitió elegir. Al menos, para pasmo de la Historia, supimos cobrárselo caro al mundo, acuchillándolo hasta que no quedamos uno en pie. Dirán vuestras mercedes que ése es magro consuelo, y tienen razón. Pero nos limitábamos a hacer nuestro oficio sin entender de gobiernos, filosofías ni teologías. Pardiez. Éramos soldados.»


ESPAÑA, CIERRA ESPAÑA !!!!! ;)


PD:Sin duda este es uno de estos libros que te engancha des de la primera pagina ya que con estas líneas tienes la posibilidad de empaparte de historia a trabes de las vivencias de unos personajes que no tienen desperdicio. Gracias a nobleza de Alatriste, el espíritu de lucha de Coopons y la valentía de Iñigo una se siente mas próxima a un periodo histórico en que a la todo poderosa España ya se le empezaba a poner el sol.

Un abrazo ;)